Este espectáculo es, ante todo, un canto y una declaración de amor al teatro.
Un viaje a través de las palabras, los sueños y los oficios que han hecho posible, siglo tras siglo, que el escenario siga siendo el lugar donde la humanidad se reinventa.
Esta obra es mi homenaje a quienes han hecho del teatro su vida: actores, tramoyistas, autores, directores, taquilleros, espectadores…
Todos los que, noche tras noche, mantienen viva la llama de este arte antiguo y siempre nuevo.